Hay dias
que son verano;
otros
que tal vez fueron
o siguen siendo
helados, inhospitos
inviernos;
pasa tambien
con las estaciones intermedias:
dias en que no sucede
nada en particular
o si sucedio o sucede
lo ignoramos;
claro que no me refiero
al clima, ni al cambio climatico.
Hablo o escribo
sobre nuestros cambios,
nuestro modo de verlos,
de aceptarlos.
Abrigarse por dentro
ante una decepcion,
un problema
cualquiera,
mas o menos grave:
eso lo decidira
nuestra actitud, nuestra postura,
¡nuestras ganas de pelearla
se den como se den las situaciones!
En fin,
no podemos controlar el calor,
ni el frio,
ni los dias no extremos,
atmosfericamente hablando;
pero si o en parte,
nuestros estados animicos:
el hecho de que sea lo que sea
lo que pase
y dure lo que dure...
seria maravilloso elegir
siempre,
- o casi siempre-
ser agradecidos
por el simple hecho,
- no tanto, para algunos-
de poder respirar,
¡tan solo y nada menos
por estar vivos!
