El tiempo,
segun el caso,
pasa tan lento
¡o tan rapido!
nunca hubiera imaginado
que soportaria
esta ausencia,
¡tu ausencia!
durante muchos años...
Es que hay dias
en que hasta me enorgullezco
de haberlo tolerado (...)
pero otros...
¡pero otros!
jamas pense
en las tantas cosas,
lugares, situaciones
que aun existen
o ya no...
De todos modos,
tengo que fingir
-tambien para mi-,
haberte olvidado.
¡Reirme de aquello
cuando ahogo un llanto
que la resignacion
insiste en secar!
¿para siempre?
es que no hay ni habra
nada, nadie, ningun motivo
ni circunstancia
que puedan volver
a reunirnos.
Y se que tengo que ver
-y mucho-,
en ello.
¿Mi castigo?
¡un incesante, tenebroso
aullido,
asfixiando
mi garganta!.
