Volver
de la calle,
de donde fuera.
Volver
y releer esas palabras,
¿mentirosas?
tal vez...
pero instantaneamente,
la reaparicion de esa sonrisa,
¡tan particular!
como aquellas sonrisas felices
de aquellos incomparables
tiempos;
responderte
y captar tambien
una especial sonrisa,
la certeza
de hallar, ambos, lo mejor,
lo mas ansiado
de aquellos regresos.
Hoy vuelvo
y el vacio
de la misma casa,
¡de nuevo, la sensacion helada
de soledad
me abraza
por completo!
Un te, un cafe
acompañan, en parte,
la angustiante certeza:
tus palabras,
engañosas o no
ya no me provocan,
no me provocaran
esas sonrisas:
¡las del corazon!
