Yo nunca deje de quererte,
¡hasta cuando no te quise!
¿como saber la medida,
el alcance, la verdadera intensidad
de un sentimiento?
yo instale ese amor,
esa pasion,
las subi al pedestal
mas elevado;
necesitaba, necesito
recrear una y otra y otra vez
aquel encuentro
y su reproduccion, aunque diferente,
años despues.
Deduzco que esa avidez
de una nueva ¿oportunidad?
solo fue eso:
una urgente, imperiosa avidez de...
A esta altura
no cuentan las malas,
en tanto, las buenas,
valen tanto como un tesoro.
De algun modo -o de todos-
fuiste el inspirador -y lo sos-
de esos arrebatos,
traducidos en silabas,
de ese empeño en seguir apostando,
en seguir creyendo
en la no finitud
de los sentires mas profundos,
-los dificiles de olvidar-.
