Yo era mayor,
aunque no tanto.
No podias creer
tamaño acto de ¿valentia?
-quizas, lo haya sido-:
me arrojaba a una pileta
que pudo haber estado vacia;
pero algo o mucho
me susurraba, me incentivaba
a ser la que propusiera,
al inicio,
lo que enseguida sucedio.
No sentia lo mismo que vos,
estaba muy segura de cuanto me atraias
y no me importaba
ser la que lo sugiriera,
asi me rechazaras.
-De esos momentos unicos
en que uno se entrega al todo
o a la nada
y no importan las consecuencias,
se dice, se hace
y ya-.
En fin,
por suerte,
estuviste de acuerdo.
Y fue tan tan particular,
¡tan inolvidable!
uno de los mas especiales
recuerdos,
de los que jamas me arrepenti:
¡ esa fuertisima pasion del uno por el otro!
aun hoy
acuden a mi mente, a mi alma,
detalles, fragmentos,
de todo aquello.
Mas alla
del final abrupto,
-o quizas, necesario-,
agradezco haber sido parte
¡de tanto!
