domingo, julio 12, 2026

Nuestros "Wilson"

 A veces,


 -o demasiadas veces-


 confundimos


 amor con atraccion, 


 ¡amistad con cariño, interes!


 alguien nos escribe

 dos palabras


  cada tanto


  o solo responde

  a un mensaje,


  luego de unos dias,


  ¡ y lo consideramos

  amigo!.


  Seguramente,


  ese supuesto "amigo"


  sabe muchisimo mas

  acerca de nosotros,


  de algun modo,

  digamos que nos conoce


  (un poco)


  lo suficiente

  como para opinar, incluso,

  juzgar;


  en tanto, nosotros

  ¿inocentes?


  apenas tenemos referencias:

  dos o tres cuestiones,


  ¡y nuestra mente

  completa el resto!


  no entiendo

  por que


  hablamos luego

  de decepcion,


  cuando nunca hubo

  de parte de ese ser o de quien fuera,


  indicios

  que condujeran

  a una mera idea


¿sentimental, afectuosa?


  tal vez, tampoco de la nuestra,

  ¡asi creamos lo contrario!


  ¡y lo llamamos amigo!


  ¡y nos enojamos si no responde

  como quisieramos!


  No es un amigo.


   Es una proyeccion nuestra,


   ¡quizas, hasta podria tratarse de un robot!


   es la manera equivocada

   de creer en que alguien esta alli


   cuando nos sentimos solos,


   incomprendidos, apartados.


   No podemos culpar 

   a la tecnologia, a las redes, 

   nada de eso.


   Nuestra imaginacion,

   nuestro temor a la soledad,


   al rechazo,


  hizo o hace que transformemos a alguien,

  incluso a un objeto (¡Wilson!)*


  en nuestro apoyo,

  en nuestro supuesto confidente,


  que llene estos vacios del alma


  que algunos o alguien


  -sin obligacion de haberlo hecho-,


  no lleno, no llenaron


  o no como lo hubieramos querido.


  El error consiste, creo,

  en no haber hallado ¡ni buscado!


  esa contencion, esa aceptacion,


  ¡en nosotros mismos!



  * Para los que no la vieron, en la pelicula

     "Naufrago", el personaje de Tom Hanks

     convierte en amigo ¡ y confidente! a una

     pelota. La llama "Wilson", como su marca.*  


 


 

Cristina Del Gaudio

Seguidores