No estaba bien
no saber, no enterarse,
desde ya.
¡Pero el otro extremo!
¡el estar informado
o mal informado
todo el tiempo!
agobiante,
tóxico,
¡innecesario!
solo nos cuentan
retazos, pseudo-verdades,
nunca llegamos
a LA verdad,
¡ni en años!
es preciso, diría urgente,
volver a nosotros,
recuperar nuestra esencia;
retornar a nuestra vocación,
nuestras aficiones, las que sean,
como sean
les guste o no
a los demás;
¡Necesitamos
abrazarnos!
reencontrarnos
con ese rincón cálido,
propio, único,
donde anida
lo que no compartimos con nadie,
nuestros secretos;
es cuestión
de devolvérnoslos,
de no dejarlos perder,
de protegerlos
de tanta maldad,
de tanta miseria humana,
¡tanta mentira,
tanta mugre!
Nosotros,
nuestro camino,
nuestro propósito
antes que todo.
