nunca planee
practicamente nada.
Ni decrete,
ni me obstine;
tan solo hice,
mal o bien
tuve, tengo
este vicio de contar,
de poetizar,
una parte de ficcion,
una de digamos, realidad;
nunca fui de las que llevan agenda,
dia tras dia, mes tras mes, año tras año
en las que anotan, minuciosamente,que haran,
decidiran
o dejaran de hacer o decidir;
¡asi me deje sorprender
y no estuvo ni esta
tan mal!
¡que aburridos!
aquellos que
¡todo programado,
organizado, perfumado!
por esa idea falsa
de que todo saldra cual lo anhelan
¡como si algo
estuviera bajo nuestro control!
Les aseguro que no es asi.
No es bueno empeñarse
en expectativas ideales
pues puede que se cumplan
o no
-o se desee tanto que si-
cayendo en el patetico
desengaño;
juro que no es pesimismo,
es lo que pasa:
la vida nos da sorpresas
de todo tipo
y ningun plan
prolijo, escrito en cuadernos elegantes,
ni en alguna servilleta
en un cafe
detendra lo que tenga que venir.
¡No planifiquen!
¡no pierdan tiempo en estupidas listas!
la vida es corta
¡Muy!
