Eran dos, tres palabras
pero mi sonrisa
regresaba;
¡no lo planeaba,
solo surgía!
pasa que me dio miedo
tu juventud,
¿tu posible decepción?
los años te enseñan,
te dan "experiencia"
pero te llenan de temores,
inseguridades,
"conciencia", por así decirlo,
de ciertas limitaciones;
como siempre,
-lo hice antes-
te traté mal
y así te dejé ir;
-mi miedo se manifiesta de ese modo,
hace tiempo-
¡no me creí "suficiente"!
claro...
¡no puedo volver a tener
veintipico!
de todos modos,
hay ocasiones
en que lo intentaría:
librarme de todos esos prejuicios,
¡quererme más!
caminar segura,
erguida, a paso firme,
sin expectativas,
sin autocríticas,
-sin ese estúpido empecinamiento
en no confiar en mí-.
