Cuando no se sepa
donde buscar
no se tratara
de salir, de comparar,
de hallar, desesperadamente,
eso que perdimos o creemos haber perdido;
no se trata solo
de rodearnos de arboles, flores,
aves,
ni de un intenso
cielo azul;
tampoco de adquirir
esto, aquello;
no servira
hurgar y hurgar en situaciones,
personas
del pasado;
ni repetir historias,
rituales, actividades
que no alcanzan,
¡no sirven!
para calmar todas esas ansias,
incertidumbres, temores;
tal vez baste
con respirar
ese aire renovador
que entra por las ventanas
luego de uno o varios dias
lluviosos;
o escribir en un papel cualquiera
lo que nos pasa -o lo suponemos-;
tal vez una palabra, una frase
nos lo explique,
nos haga sentir comprendidos.
Todos o casi
atravesamos esos enredados valles
pero solo intentando
ver, entender,
penetraremos,
nos atreveremos
a desmalezar esos enredos
asi recuperaremos
nuestra fuerza interior,
la otrora extraviada
fe
en nosotros.

No hay comentarios:
Publicar un comentario