Pasaron años, siglos,
avances tecnologicos,
opinadores de esto y de aquello;
nosotros mismos
nos hemos referido
-personalmente,
lo he hecho mil veces-,
al obvio
pero al parecer, no tan facil
ser como somos.
Es decir, opinar sobre lo que sea
cuando y donde sea;
si alguien nos trata mal
o nos sentimos, en cualquier forma,
ignorados, subestimados,
ni hablar, si se trata de un lugar medico,
un bar, un negocio de ventas de lo que fuera,
tambien cuando no existe
un intercambio comercial ni facultativo
(tambien comercial pero eso es otro tema);
en fin, cuando nos sentimos incomodos,
burlados,
cuando solo deseamos irnos
no es tan complicado:
¡Huyamos de ahi, huyamosle a esa o esas
personas!
Ya se.
Nos criaron,
sobre todo a los mas grandecitos
en base a una especie de asertividad,
de estoicismo, si se quiere...
y nuestra mente
quizas no siempre
pero en varias ocasiones,
nos inclina a soportar,
a no salir corriendo
y no regresar JAMAS...
Mandatos ancestrales
que disminuyen nuestra autovaloracion...
segun el caso, la aniquilan.
Por eso,
-lo digo tambien por mi-,
¡FUERA EL TEMOR AL QUE DIRAN!
seamos nosotros,
no suframos, no soportemos
¡NADA!
por no quedar mal.(¿?)
Pensemos:
si nos decidimos,
si desaparecemos de esos sitios, gente
que nos daño
que nos daña:
¿que pasaria?
Probablemente
o casi seguramente:
NADA.
Y una indescriptible sensacion
¡ la de haber hecho lo correcto!
iluminaria nuestro semblante,
nuestro espiritu,
¡fortaleceria
nuestra valia!

No hay comentarios:
Publicar un comentario