Cuando se detiene la lluvia,
siquiera por un rato,
no puedo evitar
la evocacion de aquel consejo
simple pero vivificante:
abrir las ventanas
un poquito, al menos,
para que ingrese
el aire puro,
incluso ese aroma
particular
que nos devuelven
la vida, las ganas,
el reinicio.
¡Gracias
por la recomendacion!
¿antiguo? amor,
amor que atraveso
tantos estadios
hasta arribar
al punto ¿final?
gracias a esta, a tantas lluvias
que me devuelven,
aunque sea por un momento,
algo de lo que fue tanto
al punto
que tuvo que terminar,
no muy bien,
-en realidad, mal-
pero...
¿termino?

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