domingo, diciembre 28, 2025

¡Querría ser un robot!

 

para no repetir y repetir ¡y repetir!

esas secuencias naftalínicas


 por situaciones que viví

 o des-viví;


 para no necesitar

 reorientarme una, otra vez,


 para no darle esa importancia

 tan importante


 a un simple saludo, una palabra,

 una aprobación, un rechazo,


 un aplauso, un no aplauso,


 ¡un amor que se cae de antiguo!


 en fin, para no extrañarte como te extraño,

 para que no duela, ¡para que no duela ni tu ausencia,

 ni tu presencia a medias,


nada, absolutamente nada!


mi ser metálico

sería desde ya, totalmente impenetrable


a tantas cuestiones, tantas amarguras inútiles,

¡tantas esperas desesperadas!


 ¡tantos miedos, inseguridades,

 prejuicios, indecisiones o decisiones malas,


 pésimas, como sea!


para que no me altere en lo más mínimo

el para siempre o para nunca,


para poder olvidarte 

-y también olvidarme de mí-;


caminar sin objetivos,

sin recuerdos latentes,


sin propósito,


más que aquel o aquellos

para los que sería programado;


todo sería igual,

solo seguir instrucciones sin que nada las altere,


sin sentimientos

que entorpezcan, detengan, ¡impidan!


adiestrado, -ignorándolo-,


inmune por completo

a besos que fijé como inolvidables,

abrazos, encuentros,


reencuentros

concretados o no;


querría entonces

no llorar, ¡no llorar nunca más!


que mi nueva mirada robótica

no reflejara nada,


no entendiera de emociones, 

no recordara lo pasado,


¡no lo reviviera!


pues, quedaría todo extinto:


hasta mis escritos, estos,

los que podrían venir,

los anteriores;


ignorar toda debilidad humana,

el temor a fracasar,


la euforia ante la simple visión

de una enredadera florida;


¡cuánto me perdería

de esta vida tortuosa y maravillosa!


pero cuántos sufrimientos

me evitaría...


por eso y por más,

autorizo a que me re-conviertan,


a que borren todos esos hechos

que me marcaron, me marcan todavía,


¡anulen ese empeño estúpido

en alcanzar lo sabidamente inalcanzable!


esa obstinación

en seguir creyendo en la magia,


insistiendo

en lo que pocos o casi nadie ya cree;


¡Si, querría ser un robot!


frío, inconmovible, ¿inhumano?


para que ni vos, ni nuestra historia,

ni aquel, ni esa otra historia,


ni lo que pasó con tal o cual

o lo que deseé que pasara y no pasó


me atravesaran


en absoluto.



No hay comentarios:

Publicar un comentario

Cristina Del Gaudio

Seguidores