Ahora
que pasó el tiempo,
la magia, si bien persiste,
se ve opacada:
luces oscuras,
siniestras,
descreimiento
casi permanente:
es demasiado
pese a su sempieterno poder
transformador;
me resisto
y aun así...
¡que ínfimos recuerdos,
cuán desdibujados!
se vislumbran
desde aquí, con las manos vacías
sin un solo vestigio
que testimonie algo
de aquella inmensa historia.
Por mi parte,
activo, estimulo
mi poderosa imaginación;
¿y vos?
tal vez no te alcancen
esas fotografías gastadas,
el anillo de plata
que seguramente conservás;
quizás hayas dado todo
por inexorablemente finalizado,
por perdido
para siempre.
Un siempre
consentido o no
por tu corazón,
¿por tu cuerpo?
de todos modos,
te cuento que sigue habiendo
mucho de mi
que no para,
¡no para!
de pensarte.

No hay comentarios:
Publicar un comentario