Quitaron los jazmines,
tambien, las rosas rojas
aterciopeladas,
¡ con esa increible fragancia!
como si hubieran robado
gran parte de mi infancia y mi adolescencia,
pase apenas, una, dos veces
y nadie se asomo
pero aun detras de esa nueva, fria fachada
¡pude verlos!
pude devolverle a mi espiritu
los aromas, los sabores,
los abrazos, la ternura
de la mejor casa en que estuve:
¡la casa de mis queridos abuelos!
ellos lo hacian todo y mas
para que yo disfrutara tanto
de esas breves estadias,
cuando mis padres viajaban;
Veia- o lo veo ahora,
desde esta etapa de mi vida-
su alegria, su amor
apenas me recibian
y cada despertar,
junto a mi abuela
era despertar en paz,
tranquila, sin reclamos,
sin miedos.
El desayuno era celestial:
un cafe con leche, tostadas con dulce
y manteca
en platitos escogidos especialmente,
asi, la mantequera, los pequeños cuchillos,
las cucharitas...
¡como escogidos
para una princesa!
mi abuelo, ademas de carpintero,
era pescador
¿pueden creer que compro una lancha
y la "bautizo" con mi nombre?
esos detalles, tantos recuerdos
y muchos mas
¡estan tan enraizados dentro mio!
lo estuvieron antes,
lo estan,en mayor grado,
hoy,
lo estaran hasta que muera.

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