Cuanto, ¡cuanto!
le debo a este arte maravilloso
cuantas lagrimas
invisibilizadas entre lineas,
cuanto dolor irresuelto;
por otra parte,
cuanto alivio, cuanta paz,
cuantas ilusiones
me impulsaron, me ayudaron a sostener
tantas lineas,
tantas letras, frases,
enhebrando
mi imaginacion
hiperboles, metaforas,
¡en este juego inacabable
que comenzo cuando niña
y continuo y continua,
incentivandome,
reiniciandome
dia tras dia,
año tras año!
todas esas experiencias
desde las mas hostiles
a las mas reconfortantes.
Todo, toda mi vida o casi
intentando esto de contar,
de compartir
con lectores conocidos o no,
muy proximos,
lejanos y muy lejanos;
no podria hacer nada mas
que me hiciera sentir
todo lo que siento
cuando arrojo en un papel,
en una pantalla,
¡donde sea!
mi infimo aporte
a quienes desean y deseen seguirme
en esta alucinante
aventura.

No hay comentarios:
Publicar un comentario