domingo, diciembre 28, 2025

¡Querría ser un robot!

 

para no repetir y repetir ¡y repetir!

esas secuencias naftalínicas


 por situaciones que viví

 o des-viví;


 para no necesitar

 reorientarme una, otra vez,


 para no darle esa importancia

 tan importante


 a un simple saludo, una palabra,

 una aprobación, un rechazo,


 un aplauso, un no aplauso,


 ¡un amor que se cae de antiguo!


 en fin, para no extrañarte como te extraño,

 para que no duela, ¡para que no duela ni tu ausencia,

 ni tu presencia a medias,


nada, absolutamente nada!


mi ser metálico

sería desde ya, totalmente impenetrable


a tantas cuestiones, tantas amarguras inútiles,

¡tantas esperas desesperadas!


 ¡tantos miedos, inseguridades,

 prejuicios, indecisiones o decisiones malas,


 pésimas, como sea!


para que no me altere en lo más mínimo

el para siempre o para nunca,


para poder olvidarte 

-y también olvidarme de mí-;


caminar sin objetivos,

sin recuerdos latentes,


sin propósito,


más que aquel o aquellos

para los que sería programado;


todo sería igual,

solo seguir instrucciones sin que nada las altere,


sin sentimientos

que entorpezcan, detengan, ¡impidan!


adiestrado, -ignorándolo-,


inmune por completo

a besos que fijé como inolvidables,

abrazos, encuentros,


reencuentros

concretados o no;


querría entonces

no llorar, ¡no llorar nunca más!


que mi nueva mirada robótica

no reflejara nada,


no entendiera de emociones, 

no recordara lo pasado,


¡no lo reviviera!


pues, quedaría todo extinto:


hasta mis escritos, estos,

los que podrían venir,

los anteriores;


ignorar toda debilidad humana,

el temor a fracasar,


la euforia ante la simple visión

de una enredadera florida;


¡cuánto me perdería

de esta vida tortuosa y maravillosa!


pero cuántos sufrimientos

me evitaría...


por eso y por más,

autorizo a que me re-conviertan,


a que borren todos esos hechos

que me marcaron, me marcan todavía,


¡anulen ese empeño estúpido

en alcanzar lo sabidamente inalcanzable!


esa obstinación

en seguir creyendo en la magia,


insistiendo

en lo que pocos o casi nadie ya cree;


¡Si, querría ser un robot!


frío, inconmovible, ¿inhumano?


para que ni vos, ni nuestra historia,

ni aquel, ni esa otra historia,


ni lo que pasó con tal o cual

o lo que deseé que pasara y no pasó


me atravesaran


en absoluto.



jueves, diciembre 25, 2025

¡Maldición! ¿es solo un saludo?

 Pasaron los años.


 Creo leer

 tu inseguridad...


 ¿Por que si antes no, 

 ahora sería diferente?


 ignorás mis procesos,

 dirás que es solo un saludo,


 ¿obligado?


 no lo imaginás, 


 ¡no podrías imaginar!


 cuanto necesito

 saber, al menos,


 de tu existencia.


 No es por los recuerdos,

 no es por todo aquello;


 es por esa contención

 que me costó reconocer:


 tu mera presencia

 cerca,


 así estuvieras, estés, ahora mismo

 a miles de kilómetros;


 no busco nada 

 que pueda comprometerte,


 ¡maldición!


 no pretendo,

 nunca pretendí


 atravesar esos muros

 que construiste


  para ya no cruzarte


  siquiera con dos, tres palabras

  de mi parte;

   

  como si solo al desearte felicidades


  una oleada de exigencias,

  terriblemente acuciantes


 te atravesaran.


 Si así lo vivís,


 intentaré, aunque duela,


 agregarte a ese grupo

 de personas


 a las que al parecer, perturba

 todo tipo de gestos afectivos. 


 -Nunca pensé que serías

 parte integrante-.

 




 





 


 


jueves, diciembre 18, 2025

Claro...¿te soñé?

 Claro,


 ¿te soñé?


 paisaje estremecedor,

 ¿infinito?


 dormida, despierta...


 camino

 por sendas sinuosas,


 me deslizo en suelos arenosos, fértiles,

 ¡imposible describir la paz que me invade!


 flores y más flores

 me ceden el paso:


 flores que algún ser celestial

 me destina


 para que olvide,

 por un rato


 la sed insaciable


 que proviene de lejos;


 arena, césped, arbustos, frutos

 ¡ todo puede convivir


 en la senda indescriptible

 de la imaginación!

 

 hasta a tus besos, 


puedo recordarlos deliciosos,

húmedos


y siempre

al alcance, 


¡ siempre dispuestos,

libres, interminables!


sueño y vigilia

se aúnan


en este palpitar loco,

eterno, imparable


de tan ávido anhelo.



 

martes, diciembre 16, 2025

Un para siempre...¿consentido?

 Ahora

 que pasó el tiempo,


 la magia, si bien persiste,

 se ve opacada:


 luces oscuras,

 siniestras,


 descreimiento

 casi permanente:


 es demasiado

 pese a su sempieterno poder

 transformador;


 me resisto

 y aun así...


 ¡que ínfimos recuerdos,

 cuán desdibujados!


 se vislumbran

 desde aquí, con las manos vacías


 sin un solo vestigio

 que testimonie algo


 de aquella inmensa historia.


 Por mi parte,

 activo, estimulo

 mi poderosa imaginación;


 ¿y vos?


 tal vez no te alcancen

 esas fotografías gastadas,


 el anillo de plata

 que seguramente conservás;


 quizás hayas dado todo

 por inexorablemente finalizado,


 por perdido


 para siempre.


 Un siempre


 consentido o no

 por tu corazón,


 ¿por tu cuerpo?


 de todos modos,


 te cuento que sigue habiendo

 mucho de mi


 que no para,


 ¡no para!


 de pensarte.




martes, diciembre 09, 2025

Desde mi, para mi, para todos

 Nunca hice trampa.


 No fingí,


 no especulé,

 no "hice de cuenta",

 

 no calculé si alguien 

 me "convenía" o no;


 no lo hice


 en mis trabajos, estudios,

 ni en otros empeños;

 

 no lo hice

 ¡no lo haría!


 no inventé sentimientos

 que no experimentaba;


 no prometí fidelidad

 ¡no prometí nada!


 si no estaba segura

 de sostener mis promesas;


 amé con todas mis fuerzas,


 ¡con el alma entera, el cuerpo,

 el corazón!


 mas allá de lo que se diera

 o no,


 fui honesta

 hasta con mis miedos,


 con mis inseguridades,

 mis dudas;


 ¡mis debilidades!


 escribí lo mío

 y solo lo mío


 desde mi, para mi,

 para otros;


 no abandoné mis propósitos,

 ni mis sueños


 siquiera por un rato;


 no soy perfecta,

 tampoco quisiera serlo


 solo ahondar mas y mas

 en mis experiencias,


 en lo que logré

 aprender


 ¡en lo que soy!


 intentando, tantas veces,


 no dejarme vencer


 ¡ni convencer!



 

 




martes, diciembre 02, 2025

Listas ¿para vivir?

nunca planee

practicamente nada.


 Ni decrete,

 ni me obstine;


 tan solo hice,

 mal o bien


 tuve, tengo

 este vicio de contar,


 de poetizar, 

 

 una parte de ficcion,

 una de digamos, realidad;


 nunca fui de las que llevan agenda,

 dia tras dia, mes tras mes, año tras año


en las que anotan, minuciosamente,que haran,

decidiran


o dejaran de hacer o decidir;


¡asi me deje sorprender

y no estuvo ni esta

tan mal!


¡que aburridos!


aquellos que


¡todo programado,

organizado, perfumado!


por esa idea falsa

de que todo saldra cual lo anhelan 


¡como si algo

estuviera bajo nuestro control!


Les aseguro que no es asi.


No es bueno empeñarse

en expectativas ideales


pues puede que se cumplan

o no


-o se desee tanto que si-


cayendo en el patetico

desengaño;


juro que no es pesimismo,

es lo que pasa:


la vida nos da sorpresas

de todo tipo


y ningun plan

prolijo, escrito en cuadernos elegantes,


ni en alguna servilleta

en un cafe


detendra lo que tenga que venir.


¡No planifiquen!

¡no pierdan tiempo en estupidas listas!


la vida es corta


¡Muy!


 

sábado, noviembre 29, 2025

Estúpido empecinamiento

 Eran dos, tres palabras


 pero mi sonrisa

 regresaba;


 ¡no lo planeaba,

 solo surgía!


 pasa que me dio miedo

 tu juventud,


 ¿tu posible decepción?


 los años te enseñan,

 te dan "experiencia"


 pero te llenan de temores,

inseguridades,


"conciencia", por así decirlo,

 de ciertas limitaciones;


como siempre,

-lo hice antes-


te traté mal

y así te dejé ir;


-mi miedo se manifiesta de ese modo,

hace tiempo-


¡no me creí "suficiente"!


claro...


¡no puedo volver a tener

veintipico!


de todos modos,


hay ocasiones

en que lo intentaría:


librarme de todos esos prejuicios,

¡quererme más!


caminar segura,

erguida, a paso firme,


sin expectativas,

sin autocríticas,


-sin ese estúpido empecinamiento

en no confiar en mí-.

Aunque llueva

 Es muy fácil

 decirle a alguien:


 eso que hiciste 

 estuvo mal,


 eso que estás haciendo

 no está bien;


 eso, eso y aquello


 ¡censurado!


 por alguien que no vivió

 ni por un segundo,


 similares circunstancias;


 por alguien

que no supo de esos amores


que te dejan la sangre revuelta,

el corazón aniquilado,


la cabeza hecha añicos;


los que se creen

"dueños de la verdad"


y jamás vivieron

EN la verdad 


de sus sentimientos,

de sus impulsos,


de sus instintos;


solo hay que decirles:

no estuviste en mi situación

ni en una situación similar, (en muchos casos);


reaccioné así,

no hui a tiempo, quizás,

te lo concedo,


hoy probablemente,

no actuaría de tal o cual forma;


pasó.


Aunque queden resabios,

aunque atormenten todavía ciertos reproches,


aunque se extrañe,

aunque se crea que se extraña;


aunque llueva (excusa)


e invite


a torturarse


¡de nuevo!


con la misma historia.

Definitivamente

 Ahora...


 ¿por qué lo menciono?


 ¿habrá un lugar secreto

 o no tan secreto


 donde anidan

 mis más absurdas e imposibilísimas 

 esperanzas?


algo así.


Digo que no te espero,

aunque creo que sí te espero.


Supongo que pasaré el resto de mi vida

esperándote, así sepa conscientemente


¡muy conscientemente!


de la inutilidad

de esa estúpida ilusión.


Todo acabó tan tan ¡tan horrible!


que nada justificaría los hechos


o los desechos


de un amor que ya no era amor

pero era algo, algo era, sí;


ahora, desde hace rato...nada.


Siento tanta tristeza

al añorar lo definitivamente perdido


¡y en gran parte, por mi culpa!


así es que deambulo

entre mi vida, digamos, "real"


y en una especie de vida "paralela":


vida en la que estamos juntos,

reímos, nos besamos, planeamos,


¿la de antes, la de un antes muy anterior?


y...sí.


No sé por qué destruí

-o intenté destruir-


a quien más amaba.


Después de tanto preguntármelo,

todavía no me lo puedo responder.


No soy, en absoluto, la que era entonces;


te aseguro

que hoy no haría nada pero nada similar.


El tiempo, tu desaparición absoluta,

el buscarte aquí y allá,


enredada entre las redes,

¡cero datos! 


perdida, desolada,


¡sola!


¿culpa?

tal vez, un poco,


-menos que años atrás-.


No creo en otras vidas.


Por lo tanto,

aunque me perfore el estómago

siquiera escribirlo,


¡siquiera pensarlo!


tu regreso


no se concretará.


Nuestro reencuentro:

menos aún.


Definitivamente.

Regreso esperado e inesperado

 Regresó


¿para quedarse?


no importa.


 Sí el renacer

 de su esplendor;


 -saben que yo

 nunca deje de esperarla-;


 ¡sufrí mucho

 con la que supuse su extinción definitiva!


 pero allí está,

 hace unos días


 y desde las vías

 le grité: ¡regresaste!


 -aunque no estoy segura

 si lo escuchó-


 ¡no pretendo

 que esté atenta


 a mis desbordes,

 a mis penas, a mis alegrías!;

 

lo importante es que resurgió,

ofreciendo, desinteresadamente,

sus ofrendas color violeta.


¡Mi querida enredadeŕa

y su collar de campanitas!


su impactante collar:


¡hoy aun mas!


¡pues luce tan brillante


con esas perlas transparentes!

sábado, noviembre 22, 2025

Los que nunca llevan paraguas

 Que me ignorabas,

 que me evitabas,


 que ni siquiera

 advertias mi presencia;


 asi o similares


 fueron mis sueños

 ¡o pesadillas!


 durante años.


 Proyectaba en el ambito onirico

 tu aun inexplicable abandono


 de un dia para el otro,


 sin explicaciones, llamados,

 nada.


 Y esa nada

 convivio con mi inutil todo


 durante largo tiempo.


 Hasta que la sombra

 del que fuiste


 se cruzo con la mia:


 Un cafe en uno de esos tipicos

 bares porteños,


 alguna que otra palabra,

 en absoluto, referida a su antigua ya

 "huida";


  ya no quedaba ni una sola ceniza

  de aquel fuego que parecio, en el pasado,


  inextinguible.


  De pronto, una tormenta feroz

  sometia a los transeuntes,


 olvidados de paraguas,

 impermeables y demas


 a cubrirse del viento y de la lluvia

 en algun momentaneo refugio.


 Yo era una de esos,

 lo sigo siendo:


 los que nunca llevan paraguas.


 Me levante de la silla

 y le dije adios, casi sin mirarlo.


 Enseguida, el dejo el dinero en la mesa

 antes de caminar hacia mi rapidamente.


 Ofrecio llevarme en su auto

 pero a pesar de que la lluvia aumentaba 

 su intensidad,


 me negue.


 Entonces, de pronto,

 me tomo del brazo y me atrajo

 hacia el.


 Y me beso, apenas, en los labios.


 Luego me dijo que me cuidara 

 o algo asi;


 me limite a sonreir

 ¿nostalgia, desinteres?


 no se.


 Lo cierto es que me aleje

 rapidamente,

 

 sin girar hacia atras


 ni una sola vez.





















 



 

 


 

domingo, noviembre 16, 2025

De verdugos, de víctimas

 No se si felicitarme,

 enorgullecerme,


 O arrojarme al suelo

 y llorar


 hasta secarme.


 Decir verdades

 claro, esta bien


 pero si se lastima

 a alguien importantísimo

 

 pasa un rato

 ¡y uno se quiere matar!


 es cierto, quizás, 

 lo que se reclama,


¡ se demanda! 


 a pesar de que hayan transcurrido años.


 Aun así,


 supongo que uno está en su derecho

 de contar, de hacer recordar...¡de hacer ver!


 lo que se padeció;


 a pesar de que absolutamente todo

 haya sido tal como se lo plantea; 


 Mas el dolor no se va.


 Tal vez, sirva para pensar:

 "ahora me doy cuenta...ahora entiendo..."


 pero si el destinatario

 de esas expresiones, de todo eso

 que se soportó y calló en su momento


 no lo registra, finge haberlo olvidado


 y uno se transforma

 en el verdugo, en el torturador...


 ¡Oh, Dios!


 ¿Cómo no estar mal

 cuando amén de haber sufrido


 maltratos, 

 

de la índole que fueran,


 de haber sido juzgado 

 por ser y hacer


 según las propias elecciones,


 al cuestionar, al preguntar el por qué,


 se lo instala en el rol del que trae problemas,

 del que "SIEMPRE"

 los ocasionó?


 Claro, bastó con no seguir mandatos

 o seguirlos durante un rato


 para luego darse cuenta de lo absurdo

 y enfermante que fue


 ese interrumpir, siquiera por un breve lapso, 

 las decisiones, las acciones propias...


 ¡la esencia!

 

 les pregunto: ¿vale la pena

 ser culpado, rechazado,

 apartado,


 que más allá del sufrimiento, ¡se pague, se castigue!

 por sostener los particulares principios,


 en definitiva,


 por vivir conforme a quien se es,


 guste o no guste,

 complazca o no complazca,


 se trate de quien se trate?

 



miércoles, noviembre 12, 2025

¡Se nos escapan los días!

 Sin caretas, 

 sin excusas, 


 ¡ sin prejuicios!


 Vos, yo,


 diferentes entornos,

 edades, profesiones,  


 diferentes proyectos, 

 visiones, ideas...


 ¡A la basura

 todo eso!


 Se imponen

 las ganas,


 ¡esas miradas!

 

 esos "hola, ¿cómo estás?"

 así sea a la distancia.


 No hay tiempo,

 se nos escapan los días, las horas,

 los instantes...


No es este, ahora, ni quizás desde hace rato,

el reino del amor...


Se lo descarta, 

se lo canjea por valores o disvalores,


se descree de su existencia,

se lo confunde con símiles,


¡se lo pisotea!


entonces, quien lo siente,

-correspondido o no-,


se asusta, lo evita,

reprime sus anhelos,


en un fugaz intento

de plegarse a las banalidades,


¡a la inmunda mediocridad!


que jamás, ¡jamás!


estará a la altura de tan estrepitoso

estallido.

 

 

 

viernes, noviembre 07, 2025

Aquella tiara violácea

 No puedo evitar

 detenerme.


 Quizás, algún curioso

 me esté observando;


 tal vez, le asombre 

 mi actitud;


 insisto e insisto en buscarla:


 de algún modo,

 me pertenecía,


les pertenecía


a quienes repararon en ella,

siquiera por un momento;


entretanto, yo aguardaba 

año tras año


su inspiradora tiara de flores

color violeta;


el verde brillante

que le brindaba el verano,


también, su despojo

otoñal;


pero hoy...

nada.


Duele verla en ese estado,

convertida, apenas, en algunas ramas resecas,


tan solas,

tan vacías


como mi espíritu,


al haberla perdido;


duele la interrupción

de su magia;


¡esa corona primaveral

no pudo esta vez

resurgir!


observo detrás,

unos metros más lejos,


algunas flores violáceas,

¿las mismas, similares?


me ilusiona imaginar


que su esplendor

en lugar de extinguirse,


haya mudado

de sitio;


aun así, sigo esperándola,

cual enamorada;


no me produce el mismo efecto

ese puñado de flores 


similares,


¡mas de ningún modo 

las mismas!



Retomar la inexistencia

 Hay días

 en que no entiendo como sigo.


 ¡Y me admiro por ello!


 pasaron años

 de aquella horrible despedida;


 me arrastré por el barro, 

 me auto-encerré

 

y nadie lo advirtió.


En tanto, lloraba

por dentro, por fuera, 


donde fuera.


Mi miraba exhibía 

una tristeza tan inmensa


que no podría explicar.


 Me aterra, en ocasiones

 este ¿eterno?

 nunca más;


 me paraliza, 

 me roba el propósito


 tremenda incertidumbre;


 ¿Fue rabia, ¿fue miedo?, 

 ¿fue venganza?


 se que toda esa nada

 que era mucho


 desapareció.


 Fui retomando mi inexistencia, 

 como pude, 


 ¡con mis restos, con el alma derrumbada,

 con mis sueños rotos!

 

 hoy volvés

 a mi ávido lugar onírico...


 pero mal


muy mal,


rechazándome, arrojándome a un lado,


¡adiós a mi débil certeza

de siquiera, volver a leerte,


de tu estar

tan lejano!


y no me refiero

a la distancia geográfica.



lunes, octubre 20, 2025

Perder el camino (una historia triste)

 Ella actúa


 quizás, sin pensarlo,


 abraza a alguien, le dice que lo quiere un montón,


 para luego, un rato, un día después


 ignorarlo, maltratarlo,

 alejarse,


 verlo casi como a un enemigo;


 ella


perdió a su papá.


No murió, no,


¡la abandonó!


tenía, apenas, algo más de un año,

¡un bebé!


por muchísimo tiempo

no supo de él,


su mamá 

tampoco;


hasta que un día apareció,

con regalos y bellas palabras;


ella creyó en él,

¿cómo no creerle?


conoció a su nueva mujer,

su nueva casa,


compartieron alguna salida que otra,


momentos


que para ella


habían sido inimaginables.


¡hasta entonces

solo lo conocía a través de fotos

o de algunas referencias que le contaban!


pero nada de eso fue tan importante

como cuando apareció 


¡apareció de pronto!


esto duró poco...


-se ignora por qué razón

tuvo que ser tan breve-;


su papá, el que había llegado, ¡al fin!

a conocer


¡volvió a esfumarse!


y ya no más.

¡ya no más!


¡con lo que significa la presencia

del papá en la vida de una niña, luego, ahora,

mujer!


por eso,

se extravía en sus sentimientos.


Los confunde, los acelera,

los extingue, los renueva...


Día tras día.


¿Le da miedo amar?

¿teme perder a quienes ama?


dado lo vivido,

supongo que es comprensible.


Si no, ¿cómo explicar

los te amo, te odio, sos lo mejor,

sos lo peor?


perdió el camino.


Creyó haberlo retomado

y volvió a perderlo.


Por eso, todo.


El amor-odio por su familia,

el renunciar a ocuparse de su propio hijo...


no tiene ejemplos,

no tiene, no tuvo un papá


que la guiara,


que le enseñara a andar en bici,


que le preguntara por sus notas

en el colegio


del cual la expulsaron


por confundir ciertos comportamientos

con ese amor que siempre le faltó,


que creyó haber recuperado

y no...


Ya es una mujer grande.


No tiene intereses propios,

estudió, dejó, no trabaja, nada.


¿Necesita ayuda?


Su madre no sé si se da cuenta

de todo esto.


Su abuela sí. Y sufre,

no entiende,


dice que debería tratarse.


Tal vez.


No sé si estará en condiciones

de atreverse, de tomar esa decisión.


La recuerdo de niña y luego, adolescente,

muy bonita, muy inteligente.


Su dolor, -aunque casi no intercambié palabras

con ella-,


 me llega.


 Así no haya vivido esas experiencias,

 tuve mis propios dolores, mis abandonos,


¡me sentí perdida

tantas veces!


Me siento perdida.


Muchas veces.


Por eso, la comprendo.



domingo, octubre 19, 2025

Un amor un poco -o muy- tóxico

 Nunca sabré


 ¡nunca sabré!


 si en alguna ocasión,

 al mirar un punto fijo


 a través de alguna de tus ventanas,


 allá, tan lejos, ¡tan lejos!


 se te aparece,

 quizás, desdibujado, 


 como entre nubes,


 algún pequeñísimo recuerdo,


 aunque imagino que así fuera pequeñísimo,

 lo espantarías


 en todos los modos posibles;


pues, tu mente

dejó de alojarme,


también, tu piel,

esas sensaciones, tus risas,


mi voz


-su recuerdo-;


no creo que hayas 

percibido ni una sola vez más


mi perfume


en la calle, en el subte,

donde sea


pero tan nítido,


como te pareció

en aquella oportunidad.


Pensar

que en mi caso,


sigo persiguiendo

a alguno o varios de aquellos renglones


de tan vasta enciclopedia.


¡temo olvidarlos!


todavía me parece verte

en otros,


me ilusiona por un micro-instante

un posible encuentro...


¡qué tonta!


¿moriré con esa ilusión?


¿alguien se dará cuenta

del motivo de mis lágrimas finales?


por momentos,

-egoísta-, deseo que no puedas vivir

sin mí;


al rato, se me pasa

o hago como que...


en fin,


seré yo

la que porte consigo aquella añoranza


de un amor un poco o muy tóxico,


¡aunque se repitió

tres veces!


por tu parte,


-supongo-,


aniquilarás, -al menos, te convencerás de ello-,


todo rastro


de tan increíble historia.




Huellas

 Como un perro,


 seguía tus huellas;


 podía oler tu perfume,

 estuvieras donde estuvieras;


 fingía interés


al visitar a ciertas personas

que consideraba "útiles"


para saber sobre vos,


por sus ínfimos vínculos

con alguno que otro


 que te frecuentaba


 o sabía algo: un lugar, un detalle,


lo que fuera ...que pudiera

referirse a vos;


 claro que conocía algunos datos posibles:

 por supuesto, tu dirección, tu teléfono:


 aunque temía 

 no hallarte en esa casa,


 en la que sí deambulaban

 mis poderosos recuerdos.


 ¡Claro que llamé!


 una, dos veces

 pero corté apenas no sé quién respondió.


¡Tenía miedo!


 entre muchos escritos, frases, tarjetas,

 encontré un desplegable que me hiciste

 para uno de mi cumpleaños


 hace mucho tiempo:

 

 tu letra, tu mensaje de amor,

 ¡tu deseo de felicidad

 para que tuviera el mejor festejo de cumpleaños de mi vida!


¡y vaya si lo fue!


en tu hogar de entonces,

en el parque, junto a tu familia,


rodeada de afecto, abrazos,

¡paz!


-por algo nunca olvido

ese festejo


al que ningún otro,

nunca, jamás se pareció!


hoy estás por allá,

en otro hemisferio.


Hace no tanto,

soñamos -o soñé-,

a distancia,


volver a aquello,


¡volver!


pero no fue, no es

posible.


No existe un día,

-cuando visito a mi antiguo barrio-,


en que deje de pasar por aquel lugar,

testigo del primer beso,


del inicio de tanto en una esquina

todo planta, todo árbol;


así prefiero recordarnos:


¡rodeados de esa explosión natural

en sitio tan sencillo!


mas a salvo de las tristezas, 

de la helada soledad;


¡al descubrir, entre ambos, un amor

que fue en verdad, particular, tan particular!


por eso, escojo

ese camino,


pisar la misma vereda,


encontrarme con los restos

de aquel verde


exuberante,


casi tanto como aquella,


¡tantas instancias!


de nuestra irrefrenable


pasión.




 




 



domingo, octubre 12, 2025

Únicos

 Cuando bastaba

  mi presencia;


  cuando competían

  por una palabra, un gesto,

  

  -aunque jamás me jacté de ello-;


  ¡cuando no me sentía obligada

  a explicar!


  cuando no tenía

  que hacer nada para disimular los años...


  ¡los que pasan tan rápido!


  hay tantos con quienes compartimos tanto


  y de pronto,

  desaparecieron, desaparecen;


  cuesta demasiado

  pensarnos a partir de la supuesta

  "experiencia",


  cuando daríamos todo

  por nuestra inexperiencia,


  ¡por nuestra encantadora, joven

  inexperiencia!


  claro que la poesía

  en muchos casos, 

  reconecta con las ilusiones,


 al sumergirnos en las renovadoras aguas

 de la fantasía,;


 entonces

 vuelve a conmovernos la ancestral

  enredadera florida,


  ¡los maravillosos arboles,

  en todos sus estadios!


  nuestro rostro arde a pleno

  con esos renovadores rayos primaverales,


 retorna la sonrisa,


 la nuestra,

 la que jamás perdimos;


 volvemos a transmitir

 esa felicidad genuina


 solo por el hecho

 de respirar,

 ver, admirar...


 solo por el hecho,

 el maravilloso milagro


 de sabernos


 como antes,

 como siempre,


 únicos.

 

martes, septiembre 09, 2025

El amor a quien fui, a quien soy

 No se trata de alguien específico.


 Si hay amor,

 lo involucra todo:


 el vuelo perfecto

 de esas aves,


 el murmullo

 del viento,


 los rayos, aun débiles,

 de este sol de finales del invierno,


las escasas flores

que comienzan a asomarse


¡y serán grandiosas!


el amigo que envía un buen deseo,

lee tu escrito, te levanta el ánimo;


el amor


al quehacer personal,


a la llegada a alguien,

a varios;


a su aprobación,

a su desaprobación;


el amor a quien fui,

a quienes amé, hace tiempo,


a quien soy,

a quienes amo hoy.


El amor

a estar vivo,


a estar aquí

creando más y hablando menos;


¡el amor

a uno mismo, tal cual se es,

tal cual se piensa!


el amor perdido,

el amor recobrado,


¡el amor difícil, complicado!


realmente,


creo que coincidirán


en que este poderoso móvil

de existencia


se aloja


en todas partes,

en todas las situaciones;


también en los secretos,

en las revelaciones,


en cada movimiento, acción

cotidiana o no;


¡en los sueños!


en cada idea,

lugar, horario,


en una posibilidad,

en una imposibilidad,


en nuestra sonrisa,

en nuestras lágrimas


frente al espejo.






Ese increíble saborearlo todo

 ¿Desapareció


 lo que admiraba de vos?:


 ese incondicional

 enamoramiento de la vida,


 tu felicidad ante las pequeñas cosas,

 -las verdaderas-;


 con vos había aprendido

 o re-aprendido


 esas cuestiones;


no hacen falta muchas cosas:

logros, objetos, reconocimientos,

títulos, posesiones,


nada,

nada de eso.


Un café

puede transformar tu día,


una conversación

que suma,


una idea,

un posible poema,


un poema que se concreta,

así se corrija miles de veces,


¡que se lea!


mucho mejor si alguien o varios

se detuvieron, se detienen en él


¡y si surgió de tu imaginación,

de los delirios de tu mente,


de las pasiones, emociones

que habitan 

en tu espíritu,


de tus sueños,

de tus insomnios!;


una caminata

puede ser una fiesta


de encuentros,

de descubrimientos,


¡de oxígeno!


¡con ese tremendo sol ardiendo

en la cara!


anunciando

bellos días, menos fríos,


más ardientes;


en fin,


algo estaba en mí

de todo eso y desde hacía tiempo


pero vos lo reforzaste,


¡eras mi modelo de manera de ver, de pensar,

de actuar!


tu risa, tu goce,

tu saborearlo todo,


me resultaban increíbles


hasta que entendí.


¡Gracias!


así hoy seas diferente,

-no lo sé-.


Ojalá que no.





lunes, septiembre 08, 2025

Lo que nos convertía en irrepetibles

 Tu amor,


 su recuerdo,


 su extinción

 inexorable,


 hacen que ruede de aquí

 para allá

 mi agitado corazón:


 tantas veces creí,

 aposté, intenté


 en pos de que todo volviera a ser

 no digo igual,


 casi como antes;


 pero ya esperé demasiado.


 Supongo que definitivamente,


 hoy no me aceptarías.


 ¿Por que no lo pensé

 cuando actué de ese modo,


 cuando hice lo que hice,


 cuando no hice lo que debí hacer?


 para que todo aquello,


lo que nos daba vida,

 lo que nos convertía en irrepetibles,

 

se sostuviera,


¡se elevara!


pasó que confié en que de una forma u otra,

siempre habría una nueva posibilidad,


¡pese

a haber acabado como acabó!


ignoro por qué siempre persistió en mi

la ilusoria idea de un nuevo abrazo,


una nueva fusión,


interminable,


el regreso eterno

de aquello que nos daba vida,


de aquello que nos convertía en únicos.

viernes, agosto 29, 2025

¿El retorno?

 Perdón,


 tardé un rato.


 Como los dispositivos,

 tuve que actualizar


 o, antes bien,

 revisar


 algunas cuestiones.


 No es tan fácil

 plantear temas,


 redondear, concretar,


 asimilar


 que hay quienes

 lo están o estarán leyendo


 y eso implica


 una enorme responsabilidad;


 entretanto, la enredadera

 no ofrece sus bellísimas violáceas campanillas


 pero lo hará;


 no falta mucho,

 no falta casi nada


 para el milagro


 y aunque se repita

 año tras año,


 no cesa en su magia,


 en su abrazo tácito,

 

tangible,


 en su ejemplo

 de recuperación,


 de nunca sucumbir,


 ¡de retorno!


 pese a las más devastadoras tormentas;


 el viento la trajo

 o los pájaros, no sé;


 ella les devuelve su fulgor,

 su preciosa existencia,


 y pese a su deshojarse previo,


no rendirse;


 tal vez,

 hoy mismo comiencen


 a asomarse


 sus prometedores o no prometedores

 brotes;

 

 en poco tiempo,


 ¡la guirnalda!


 acariciada por los rayos del sol,


 siempre en el mismo sitio,


 la vean o no,


 se den cuenta, algunos,

 ninguno,


 -o solamente yo-.

domingo, agosto 17, 2025

La premura del instante

 Como si tus manos

  se deslizaran por mi cuerpo,


 así

 

 experimento

 el transcurrir

 de esta niebla


 que cubre

 y revela el detrás;


aunque pocos puedan verlo

o sean capaces de verlo;


atravesar lo insondable,

sin temores, sin reparos,


¡sin prejuicios,

sin autoengaños!


de eso se trata


esto que llamamos vida

y hay días que pasan como si tal,


esas inesperadas o esperadas lágrimas revelan

que ni nos dimos cuenta de ello;


otro domingo

pasará y antecederá al lunes poco ansiado

por muchos;


¡da igual!


fechas, estaciones,

frío, calor, sol, lluvia,


importa

lo que nos impulsa a seguir,


¡importa nuestro "clima" interior!,


nuestra fecha, nuestra estación, nuestra música,

¡esa canción que no para de escucharse en nuestra cabeza!


la que por alguna razón -o ninguna- cantamos

por cualquier parte,


olvidándonos

de quién nos escucha,


¡inmersos por completo en ese probable desahogo del alma,


de los sentidos!


la niebla

se abrirá y sabremos


lo que esconde

o intenta esconder


nuestro a veces, temeroso

corazón;


se descorrerá el telón

de las mentiras


las que ocultan

lo que en verdad nos hace vibrar,


lo que ansiamos decir,

¡gritar!.


Pero entonces...

¿por qué callamos?,


¿por qué volvemos y volvemos 

a silenciar esa voz sola, desesperada


que solo clama


amor, amor, amor?


no más oscuridad,

no más disfraces, ni máscaras,


no más autoengaños:


el domingo transcurre

en un soplo.


Y los instantes,


nuestros instantes

por vivir


al parecer,


están


muy apresurados.



miércoles, agosto 13, 2025

La parte que no renunció

 La fiesta macabra,

 -sí, macabra-


 acabó.


 ¿acabó?


 los vestigios ponzoñosos

 del dolor se adhieren,


 se adhieren 

 de un modo pegajoso,


 parasitario;


 debilita, enferma


 y todo sigue

aunque no siga;


en tanto,

hay una parte que en verdad, siguió;


la parte


que apenas puede,

así lo intente, lo disimule;


inventa


distracciones,

crea, interviene

en conversaciones


poco, nada interesantes,


aun así, insiste en crear.


Sabedor de que la otra parte

no solo lo olvidó,


sino que no se detuvo,


lo superó, 


¿mejoró?


¡quién sabe

por las noches


lo desvelen

aquellas palabras, 

el recuerdo de esas caricias 


elevadas a la milésima potencia!


¡quién sabe!


cuando camina

hacia donde siempre camina


probablemente, perciba

el regreso:


los senderos

de un pasado


que se repiten,

se repiten...


pero él sabe


que no debe ser así,


se lo impone:


¡nunca más 

volver a ello!


¡aunque estallen, sin poder evitarlo,

esas estúpidas lágrimas!


en sus ojos

que ya no son jóvenes


pero lo fueron


¡y lloraron mucho más!

¡y padecieron!


¡y extrañaron!


mientras tanto,


la otra parte lo recuerda

entre miles de canciones,


poemas, frases, actitudes,

personas que pasan, se le parecen;


¡la otra parte

no renunció!


Él decidió renunciar a todo aquello.


¿¡Porque así debe ser!?



miércoles, agosto 06, 2025

Portadores de magia

 No pienses

 día tras día,


 al despertar,

 por las tardes,


 por las noches


 que el mundo

 perdió la magia,


  que no vale la pena

  expresarse, ser empático,


  afectuoso,

  alegre, 


  esparcir buena energía

  por todas partes...


 ¡eso es muy valioso!


 al salir de tu casa

 -y también al entrar-


 desplegá tu mejor sonrisa,


 retorná a esas canciones

 que siempre te estimularon,


 ¡te hicieron cantar

 a viva voz!


 cuando quieras,

 donde sea;


 sonreile


 a cualquiera,

 al que encuentres por ahí,


 así no sepas

de quien se trata;


su corazón

se abrirá


y su día

cambiará,


¡claro que cambiará!


nadie merece

ser ignorado,


todos merecemos amor,

comprensión, oídos atentos,


apoyo

en momentos complicados;


¡todos!


es muy importante

el lenguaje, lo que se dice,


también la expresión corporal,

la actitud, la predisposición;


agradecer, pedir por favor,

expresar tus mejores deseos a todos, a cualquiera;


¡abrazar!


¡no imaginan

la fuerza, la energía

que otorga un abrazo!


no basta con rezar,

con esperar milagros


y repetir

"así sea",


o lo que fuera.


¡Se trata de ponernos a trabajar

en nosotros!


¿por qué me cuesta 

ser amable? por ejemplo,


¿Por qué vivo enojado,

resentido, molesto?


todo, absolutamente,


se aloja en nuestra mente,

en nuestra imaginación,


en nuestra alma;


no hay nada 

que no podamos lograr


si cambiamos ciertas actitudes,

comportamientos,


si nos alejamos

de lo que nos daña;


les aseguro que no hay nadie 

que se resista


a una sincera, encantadora risa

espontánea, verdadera;


a unas palabras, una frase,

un gesto


que incentive,

que dé fuerzas, ánimo,

aliento.


El cambio que producimos en los demás

depende de nuestro propio cambio.


Y no importa

si a nuestro alrededor hay personas malas,

envidiosas, oscuras:


importa encender todas las luces


de nuestro ser interno,


para que el miedo, los malos pensamientos,

la negatividad, la insensibilidad


¡huyan

despavoridos!


si así fuera, nosotros mismos podríamos convertirnos

en los portadores de esa magia


que tanto añoramos.


domingo, agosto 03, 2025

Donde reside el secreto

 ¿Cuestiones de domingo?


 por ejemplo,

 el silencio:


 se acallan, de pronto,

todos esos pensamientos preocupantes

 y "ocupantes".


 No importa lo que se haga,

 ni a qué hora,


 no importa más


 que disfrutar

 ¡de verdad!


 de la propia compañía,


 la más importante,

 la que suma,


 la que convoca

 a pensar en todo o en nada,


 ¡la que nos recuerda

 que somos libres!


 que nadie puede detener

 nuestros propios impedimentos,


 del tipo que sean,


 más que nosotros mismos;


 por mi parte y por ahora,

elijo la mente en blanco,


 aunque algunos garabatos

 siempre surjan


 sin propósito,

 sin presiones,


 sin voces, gritos,

 palabreríos vanos


 a mi alrededor;


 solo así

 puedo escucharme


 y contarles


 que alguna vez

 escribía y escribía


 sin importarme

 más que eso;


 que era muy chica

 y mi abuela aparecía,

 cada tanto,


 en ese enorme patio,

 que era mi escenario de creación,


 solo por comprobar 

 si estaba bien, si aún seguía por ahí...


 no importaba analizar

 si lo que escribía era bueno, malo,

 tonto, inútil, útil...


 si alguien lo leería

 o no;


 mis dedos, como ahora,

 saltaban de tecla en tecla


 como si se tratara

 de una partida de ajedrez,


 aunque inconsciente;


 mi mente 

 sin que me diera cuenta de ello,


 ¡mi imaginación!


 sin que me diera cuenta

 de su existencia,


 movían las piezas, las letras, 

 las palabras


 y mágicamente,

-así, yo no me diera cuenta tampoco de ello-,


 alternaban, organizaban, ¿planeaban?


 algo que podía ser un poema,

 un relato, un cuento...lo que fuera.


 En ese tiempo, con tan corta edad,

 apenas recuerdo cuál sería mi propósito,


 ¡en realidad, estoy segura de que ninguno!


 no buscaba a un público,

 no buscaba la aprobación de nadie,


 no buscaba más

 que participar de ese juego apasionante

 como ningún otro


 que años después,

 por suerte,


 siguió y sigue siéndolo,

 

 dando sentido

 o quitando sentido


 a las banalidades


 de aquel mundo,

 bastante "inocente";


más tarde,


de este insípido,

¡desapasionado! mundo,


 en que la magia parece haberse ocultado

 detrás de una muralla impenetrable,


 para dar lugar

 a tantos subterfugios,


 a la insatisfacción permanente,

 aliviada o no aliviada

 con "necesidades" superfluas,


 vicios, adicciones,


 cotideaneidad tóxica,

 asfixiante;


¡desamor!


 todo vale con tal de no insistir,

 de no esforzarse en insistir


 en la búsqueda de lo que se es,


¡de lo que se desea ser o seguir siendo!


¡cuando no hay que buscar nada!,


quizás, bastaría con recordarse

en otras circunstancias,


devolviéndose esas postales de la infancia,


guardadas, archivadas,

¿olvidadas?


¡urge recobrarlas!


es todo.


En ellas

reside el secreto.



martes, julio 29, 2025

Privilegio

 En un relato

 de alguien


 me vi reflejada,


 aun cuando los detalles difieren;


 todavía me pasan esas cosas,

 todavía me acuerdo de aquello,


 ¡de todo o de casi todo aquello!


 todavía.


 Duermo abrazada

 a tu recuerdo,


 duermo

 entre lágrimas y sonrisas,


-porque las hubo, las hay-;


 no importa que ya no estés cerca

 nos importa que no estés aquí, conmigo;


 importa que existas.

 

 Un indicio me alcanzaría:


 ¡mi sonrisa, mi mirada,

 mis latidos, anhelan, al menos,

 esa certeza!


 es lo de menos


 haber terminado y mal,

 muy mal;


 importan los sentimientos,

 importa mi cuerpo, mi corazón, agitados

 cuando se me presentan


 en sueños o despierta

 tu imagen, tu risa, ¡esa boca insustituible!,


 tus abrazos cálidos,

 tus palabras;


 ¡todavía lo intentaría!


 si vos quisieras, pudieras, te atrevieras,


 te quitaras de encima todo ese peso,

 todas esas obligaciones,


 ¡tanto agobio,

 tantos prejuicios!


 ¡todavía lo intentaría!


 -dudo que vos 

 pienses, mínimamente un segundo, en ello-;


 de todos modos, insisto:


¡todavía lo intentaría!


nunca le perdí la fe


a ese amor complicado,

¿tóxico? un poco,


mas...


un privilegio:


lo dicen a gritos las páginas del álbum

de nuestra increíble, irrepetible, apasionadísima


historia.

La voz que trasciende geografías

 ¡Es realmente asombroso!


 uno escribe esto o aquello

 y alguien, a miles de kilómetros


 ¡lo recibe,

  se detiene en su lectura!


 -en su idioma, claro,-


 quizás, con una interpretación diferente,

 más interesante, más profunda;


 su propia voz

 le pronuncia lo que yo escribo ahora

 o lo que escribí antes o mucho antes;


 ¡es maravilloso!


 saber que hay alguien

 que desde muy lejos, se enfoca en tus líneas


 por un momento;


 deja sus quehaceres,

 quien sabe, sus angustias, sus padecimientos,


 traslada

 su ser esencial, su alma


 hacia estas pequeñas palabras,

 en ocasiones, incentivadoras,


en otras, algo o muy tristes;


puedo imaginar

sus ojos en su propio dispositivo


aliándose, enfrentándose,

atreviéndose,


en mi mediodía frío,

en su atardecer cálido,


a indagar, quizás, descubrir, sentir algo

entre mis humildes líneas,

traductoras de mis dispares cuestiones;


a encontrar mis preguntas,

a plantearse, a su vez, las propias;


¡a reconocer similitudes,

y advertir diferencias!


esto de la tecnología

finalmente no es tan malo (risas);


en fin, te digo amigo, amiga,

-quizás, colega-

a vos que me estás o estuviste

leyendo, 


que abandonaste, por un momento, tus empeños

para interesarte por lo poco que puedo ofrecerte:


acepto, venero, ¡me hace más que feliz!

tu contacto, tu opinión, 


tus sugerencias,


¡tu voz!


aun sin escucharla, de algún modo o varios

me atraviesa,

cuando descubro que ingresaste.


Quizás, algún día

podría conocerte personalmente.


Quizás,

así estés en otra geografia,


te halles más cerca de lo que imagino.


De una forma u otra,


aquí estoy y seguiré estando


con los brazos abiertos,

a tu decir, a tu ser, a tus coincidencias,

a tus particularidades,


con mis historias, 

con tus propias historias,


¡con todo mi ser!



viernes, julio 25, 2025

Tu "aquel país", (el mío)

 Camino

 sin un destino prefijado;


 voy, vengo,

 pienso, no pienso en nada;


 ¿destino de observadora

 de árboles?


 no dejo de mirarlos,

 de acariciarlos con mis ojos,

 también los de la imaginación;


 de soñarlos dormida, despierta, 

 en todos sus estados;


 ellos me acompañan

 sin saberlo, claro;


 me incentivan,

 me oxigenan,


 me ilusionan


 con un tiempo nuevo

 que vendrá,

 sé que vendrá;


 esa convicción extingue, por un momento,

 los fantasmales recuerdos,


 las frases falazmente

 hirientes...


¡me revive!


 si camino un poco más,

 también hallo esas manos, agitándose


 de los que saben un poco de mí

 o algo más


 y les respondo, claro;


algún café humeante

me espera en el mismo bar


o en otro, depende;


la lapicera

siempre en el bolso,


por si acaso:


-Nunca se sabe

cuándo aparecerá la ansiada inspiración-


el viento golpea,


mucho más helado

que en otros días.


Un invierno duro,

muy distinto a tu duro verano,

sabés.


Pensar que a lo lejos, muy lejos

otro clima, otros hábitos, otro idioma,

otro modo de verlo todo,


otro mundo.


Y vos, que reías tanto

que bromeabas y repetías incesantemente


las frases, las genialidades

de Les Luthiers,


hoy te movés en otros ámbitos,

¡sos "responsable"!


muy poco te acordás

de aquel pasado,


menos, del nuestro.


Dicen, por ahí,

que todo sucede al mismo tiempo,


es posible.


Probablemente,


haya sabores, olores,

situaciones de cualquier índole


que te devuelvan

algo de muchísimo;


a mí me pasa,

¿por qué negarlo?


este bendito frío

invita a la reflexión, 

a la nostalgia;


también a ciertos arrepentimientos,

dudas, temores


de antes,

nuevos;


mas hay un cielo

que aun a la distancia,


a los distintos horarios,

estaciones,


sin lugar a dudas


nos cobija

a  ambos.


También a los nosotros,

los de entonces,


los de tu "aquel país", 


que elegiste

-y seguís eligiendo-


fingir que olvidaste.



miércoles, julio 23, 2025

Inconmensurable ausencia

 Alguien te había visto,

 alguien a quien no conozco;


 alguien te mencionó:

 me pareció ver tu sombra


 alejándose, siempre alejándose.


 Mi cabeza o mi corazón


 insisten e insisten en participar

 de aquel ¿amor?;


 al parecer, esos sueños regresan


 después de tanto no esperarlos.


 pero pasó:


apenas, tu figura,

tu rostro,


desdibujándose,


huyendo, una vez más,

¿de mí?


me dolió despertar,

¡me dolió despertar!

 

con la certeza


de que quedará 

en una imagen del pasado


enmarcada en neblinosas secuencias;


solo serás eso,

lo que en verdad, fuiste siempre


aunque mi ilimitada pasión

de entonces


se resistía y se resistía


a aceptar


¿tu inminente olvido?


mas hoy, después de un largo rato,

entiendo, -más allá de cuánto entristece-


que dondequiera que hayamos estado,


tu inconmensurable ausencia

no se separó, jamás, 


de nuestro lado.


Receta para no ingresar al "área desesperación"

 Cuando uno ingresa

 o está a punto de ingresar

 al "área desesperación"


 sugiero


 invocar

 a esos instantes


 que, a pesar de pertenecer

 a una fracción temporal

 lejana o muy lejana,


reinician

el buen ánimo,


devuelven


la sonrisa,

las pequeñas felicidades,


al haber habitado

o quizás, seguir habitando,


esos rincones

que solo nosotros o pocos


conocen;


así, sea por lo que hayamos contado o contemos

que se limita, apenas, a un resumen:


aquel beso, aquel abrazo, aquella despedida,

aquella última vez


pero no de las últimas veces

que nos generan angustia,


de las últimas veces

que si bien, no hubo, en efecto,

siguientes,


por pérdidas, por acuerdos en común,

por lo que fuera,


nos reenvían

a todo lo anterior a ellas.


Por consiguiente, las aceptábamos,

las aceptamos


en nombre de todo lo vivido


para no caer tan fácilmente

en esa "área" un tanto o muy

insalvable;


son cuestiones tan ínfimas

como frases graciosas,

alusiones, comentarios,


hábitos, compañías en momentos críticos,

palabras que aún circulan por nuestra cabeza


y nos proponen

su recuerdo, incluso, a modo de ejemplo,


supongamos.


Se acude y se aceptan


por el mero hecho

de que no pueden cambiarse;


eso las convierte

en diría, "inmortales":


son hechos, sentencias,

dichos, expresiones, actos,

gestos


-sobre todo los dignos de no olvidar-


cuyo oportuno o inexorable regreso

no pudimos ni podemos detener -o no queremos hacerlo-


cuando necesitamos


hallar un sentido, cierta claridad,

¡un referente!


vinculado a lo que somos, hacemos,

pensamos,


padecemos, soñamos,

gozamos,


concluimos,


hoy.




domingo, julio 20, 2025

Ser humanos o no serlo... ¿That's the question?

 Soy humana.


 Puedo dar varios sentidos

 al término:


 tengo un cuerpo, con brazos,

 piernas, cabeza, arterias, venas,


 es decir, con todos

 los atributos.


 Bueno, sí,

 me extrajeron una muela,


 ¡siempre algo falta

o sobra o se pierde!


en general,


puedo decir

que estoy bastante

"completa",


si a eso me refiriera

cuando hablo de ser o no ser

"humano";


hay otras cuestiones.


¡hay otras cuestiones!


ser humano

implica sensibilidad,


empatía, ¡sentimientos!


¡que no se tema a los sentimientos!


los sentimientos,

su expresión, su demostración,


su exhibición sin prejuicios


de eso que decimos

o ubicamos en el corazón,

en el alma,


como se prefiera,


es lo que nos convierte

o demuestra que somos "humanos";


por eso, si alguien daña, desilusiona,

lastima en la forma en que sea


a otro, a otros


se dice que es "inhumano",


¡que pena que algo

que el propio hombre, persona


ha creado,


nos instale

en el planteo ético-existencial


de llegar a preguntarnos

hasta qué punto somos lo que somos!


si eso que nosotros mismos,

-o algunos-


inventaron, inventan,


puede con nuestras emociones,

puede con nuestras lágrimas

cuando algo físico, espiritual o afectivo,


nos lastima;


La IA

no sufre, no padece, -acudamos o no a ella-,


se asemeja, digamos,

a la Wikipedia,

aunque con mucho más material.


¡nos informa!


como un manual de instrucciones,

como un súper diccionario enciclopédico:


¡se volcó un montón, un montón

de información


para que lo haga!


no sé si vieron la película,

alguna de las de la saga de "Terminator":


supongo que sí

o tienen idea de qué se trata.


La máquina, como los propios guionistas

hacen que los actores "humanos"

denominen a un muñeco


representado en principio,

por un único actor,


luego,


surgen diversas variantes;


pero vuelvo a lo que pretendo decir:


la máquina no siente, no se emociona,

le pregunta, entre otras cosas, al personaje de John Connor


qué es eso que tiene en los ojos,

refiriéndose a las lágrimas,


pues se expresa en un lenguaje aprendido,

instalado


y el joven Connor

le explica, le modifica


esos términos


para que se "parezca" a las personas,

para que adopte un lenguaje creíble,

confiable.


De eso se trata.


¡Somos humanos

y no necesitamos que nadie certifique nada

al respecto!


la computadora que estoy utilizando

está escribiendo lo que está en mi cabeza,

en MIS pensamientos;


no elige las palabras,

no crea por sí sola,


¡yo determino qué tiene que componer!


¡yo soy su mentora,

por así decirlo!


no delinea ninguno de estos textos

sin mis indicaciones;


en ningún momento

debería dudarse


con respecto a estas cuestiones;


se es humano 

cuando se ve a esos árboles,


cerca del barrio

donde vive mi mamá, por ejemplo,


frondosos, de un verde increíble,


creciendo, mutando,


plantados en forma descendiente,


maravillosos,

perfectos,


porque alguien, un ser viviente

los ubicó de ese modo;


la naturaleza

claro que surge por sí misma,


mas no hay ninguna máquina

que coloque una semilla, un brote,


que cuide


un parque,

un jardín,

un bosque,


lo que fuera;


¡Gritemos a este mundo confuso

y confundido!


¡somos humanos, somos sintientes!


nos planteamos cosas, elegimos,

nos enamoramos, nos desenamoramos,


hacemos, aportamos,

nos reímos y lloramos

al mismo tiempo;


nos aniquila

que alguien a quien consideramos amigo, amor,

lo que fuera


nos trate mal, nos insulte,

nos lastime del modo en que sea;


¡porque somos de verdad!


y ser de verdad


debería enorgullecernos,

día tras día;


¡mucho más en este tiempo

en que poseer


resulta más importante


que ser!


somos esto.


Hacemos lo que podemos

por alguien, por muchos.


Usamos la tecnología,

¡la usamos!


para expresar

lo que vive en nosotros,


lo que estalla de nuestros sentidos.


Pero que quede en claro:


no son los dispositivos.


No es un sitio,

un circulito

"pidiendo" que lo consultemos.


No es un montón de información

quien nos acompaña, quien nos da ánimos,

¡quien nos dice o nos dirá qué hacer en cada situación!


habrá quien lo haga,

habrá una persona, un allegado, un conocido;


¡habrá un amigo!


y sin dudas,

el mejor amigo que podríamos, podemos tener:


¡nosotros mismos!


jueves, julio 17, 2025

Ser uno quien introduzca la "diferencia"

 Con todo

 y a pesar de todo


 aún creo


 en el milagro del día a día,

 en las esperas


 que en un lapso de tiempo, corto, más largo,

 se transforman en logros,


 en alcances,


 en amores posibles;


 creer en el amor de verdad,

¿el de antes? 


 no sé si estoy convencida

 de que hubo un tiempo

 en que el amor tenía certezas


 o quizás, todavía las tenga,

 tal vez, en menor escala,


 tal vez,


 bajo formas distintas;


 ¡levantarse

 y sentir esas ganas!,


así sean inmotivadas,

así luego se busque y se halle el motivo:


 la fuerza de ese amor por lo que uno es,

 por lo que uno hizo, hace,


 por lo que puede sumar


 a un mundo

 que en verdad es hostil,

 despiadado en muchos sentidos,


 no sé si decir "inhumano";


 ser entonces uno

 quien introduzca ¡y sostenga!

 la diferencia;


 ser uno

 esa flor en el pantano


 de mediocridades, mentiras,

 manipulaciones, injusticias;


 ser uno


 quien sin que nadie le pida,

 nadie le diga nada,


- y si le dicen,

no importarle-


se empeñe y se empeñe


en servir


desde lo que su naturaleza

lo impulsa,


desde su esencia,


desde el sentido

que él mismo

halla en su interior,


empujándolo hacia la expansión

de lo mejor de su ser,


con el fin 

de lograr que el mundo


no digo que cambie,


digo que sea,


que se lo convierta


en un nuevo mundo,


menos, mucho menos


carente de magia.



 

jueves, julio 10, 2025

El precio por ser diferente

 Uno

 se la pasa años,


 -tal vez, demasiados-,


 consintiendo,

 naturalizando


 cuestiones

 difíciles,


duras de superar,


aún más adelante.


 pero no lo sabe

 o no quiere saberlo


 quizás, prefiere tolerar lo que fuera

 con tal de no ser rechazado,


 ¿con tal de no quedarse solo?


 con el tiempo,

 se va dando cuenta, -no todos-


 de que puede ser,

 ¡finalmente!!


 como en verdad es,


 puede opinar,

 puede aceptar o rechazar,


¡dejar de trivializar

maltratos del tipo que sean!


claro que su cabeza

quedó, inevitablemente,

impregnada de esa oscuridad


que muy probablemente

o seguramente


jamás mereció

padecer.


Menos, en silencio.


En fin, cuando se atreve a alzar la voz,

cuando se decide, finalmente


y afirma:


esto me molestó, me molesta,

esto no está bien,


soy así,


-tómenme o déjenme-


o frases por el estilo;


cuando no todo se reduce a frases,

sino actitudes, hechos, acciones


concretos


de los que ya no existen dudas


de que aquel que fue,

quien se mostró de un modo determinado,


por el motivo que sea


a pesar de que

no se vinculara con su esencia,


su modo de ver, de hacer, de tratar,

¡de tratarse!,


¡despertó!


¡derrumbe total!


la tan temida soledad

acude rápidamente,


más rápidamente

de lo que se imaginó;


casi nadie o nadie

necesita, requiere de alguien "real":


todos pretenden en los otros

proyecciones de sus propios gustos,

deseos, ¡indicaciones!


partícipes incondicionales,

cual corderos obedientes,


de sus propósitos,

de sus ideas.


En fin,


no convienen

aquellos que de pronto, reaccionan


¡los que "pretenden" ser  diferentes!,


los que se liberan

de la manada;


¡los que gritan, sin miedo,


sus sentimientos,

sus dolores, sus rechazos,


su inminente huida de determinados sitios,

personas, actividades,


a los mil vientos!


y no,

no son bien vistos,


en ocasiones,

se los aparta;


se finge escucharlos, entenderlos...


Pero no.


Es el precio, -no queda alternativa-,

por sostener nuestra valía,


nuestras elecciones,

nuestra forma de vivir


nuestro renovado orgullo

al mirarnos al espejo,


¡al fin, reconociéndonos!

lunes, julio 07, 2025

El "grande" y yo

 Vos eras el "grande",


  en todos los sentidos;


  yo te seguía,

  adhería a tus gustos,


  a tus elecciones,


  ¡a tus decisiones!


  eras mayor 

  y con experiencia;


 y yo


más joven,

con poca o cero experiencia.


Me sentí elegida

por los dioses del Olimpo


cuando me invitaste

a tomar ese café.


Pero eso fue al principio.


Luego, tus películas favoritas,

tu música preferida,


tus lugares,

tus elecciones de prácticamente todo,

tus indicaciones:


claro,

también respecto a mis cosas;


te pregunté

estando a varios kilómetros de casa,


 si te pasaba algo,

 porque te notaba "raro".


¡Sin preámbulos

me dijiste que ya no sentías lo mismo

que antes!.


¡De pronto, pareció

que el mundo se me había caído encima!


alejada de mis padres,

de mis amigos, de mi vida


¡estaba con un hombre

que de un día para el otro, se había vuelto un desconocido!


No sé cómo


preparé mi ropa y lo demás, asustada

y apurada.


Por suerte, tenía dinero.


Intentó detenerme,


-aunque no fue tan vehemente-.


Me encontré sola e insegura

en esa terminal de micros helada.


Subí al ómnibus

llorando


pero curiosamente,

al poco rato,


sentí dentro de mí

una fuerza inusitada,


¡al fin tomaba una decisión importante

...y sola!,


como nunca

antes.


Y eso que había habido

indicios...muchos


que no supe o no quise ver.


Años después

te encontré en un bar

de por ahí.


Nos sentamos

a tomar un café


sin decir palabra.


Yo no te pregunté

nada,


¿para qué?


al rato,


es un gusto verte,

-dijiste-,


también para mí,

-dije-,


y así partió mi primer amor,

-partida que ya se había anunciado tanto tiempo antes-.


en realidad, lo que yo había rotulado

como "primer amor".


 El...no sé,

¿una novedad, un experimento, una atracción efímera?


tal vez...


en cuanto al amor,

admiración, idealización,


proyección, ¡planes a futuro!


como prefieran...


al parecer, los viví


a solas.















viernes, julio 04, 2025

Musicalizando felicidad

 Salir


 con frío,

 sin frío,


 deslizarse

 por las veredas


 repletas de hojas multicolores;


 -hojas que ni los vientos, ni las lluvias

 desaparecieron-;


 danzar al compás

 de nuestra melodía favorita,


 la que justo nos siga

 hoy, mañana, cuando sea


 en medio de nuestros pensamientos;


 dejar por un rato


la tantas veces

aplastante realidad;


 ¡salir sin cuestionarse

 nada!


únicamente soñar

con un día, una tarde


 diferente;


¡hacerlo posible!


sonreír con la mejor de nuestras sonrisas

a todas las personas,


se las conozca o no,


darles el paso,


un gesto, una palabra,

una mirada afectuosa,


¡suman tanto!


mirar el cielo,

mirar los árboles,


así, algunos o casi todos

se vean hoy despojados de su atavío:


pensando,

haciendo pensar


en que falta menos


para que las flores

los engalanen, exhiban aun más

su natural belleza;


ser uno

la flor,


¡muchas flores!,


portar la mejor energía


para que el mundo,


los que hacen que el mundo

sea, en ciertos casos, aterrador,


no ganen


¡no por esta vez!,


¡no por estos lados,

ni por donde sea!;


ellos, los malos,

nunca descansan,


-dijo alguien-


¡y nosotros

tampoco deberíamos quedarnos "dormidos",


jamás olvidar la empatía, los afectos,


no renunciar, jamás, a nuestra magia!


basta con ir cantando,

al menos, en silencio,


¡nunca dejar de cantar,

ni de bailar, ni de escuchar música!


la música


puede llenarlo todo, absolutamente,

tan plena de poesía;


-para eso 

se es artista-


mas cualquiera de nosotros

puede pintar, escribir, musicalizar felicidad


para los que estén tristes, solos;


cada uno posee en su corazón


una parte especial ¡y esencial!

para que nuestro pequeño universo, 


por un microlapso temporal


cambie.




miércoles, julio 02, 2025

Haber padecido...no nos hizo fuertes

 ¡Ya no más!


 justificar malos tratos,

 carencias, injusticias,


 de la índole que fueran;


 ¡ya no más!


 aceptar esas afirmaciones,

 ¡en algunos casos, hasta categóricas!

 

 acerca de que cualquiera

 de esas situaciones

 traumáticas, hostiles,


 forjaron mi carácter,

 me fortalecieron;


 me sirvieron, nos sirvieron para "aprender",

 para crecer, para apuntalarme/nos;


 para ser lo que somos

 en verdad, -lo que pudimos-;


 tal vez, 


¡seguramente!


 algunos o varios de nosotros no queríamos ser abandonados

 afectivamente,


 ignorados, maltratados,


 obligados


 a hacer, a estudiar

 lo que no nos gustaba;


a aceptar empleos

de los cuales no aprendimos nada


¡que recordamos con odio!


porque nada tenían que ver

con nuestra esencia,


con nuestros dones,

¡con nuestros sueños!


de ningún modo,


al menos yo,


aceptaré nunca más

eso de que mis experiencias pasadas,


-las malas, las que no me sumaron nada,

sino todo lo contrario-,


me ayudaron, me impulsaron

a hacer mi vida según me place,


a sentir como siento,

a intentar crecer día tras día,


a "blindarme";


más allá de aquellas difíciles,

tristes, experiencias,


se es lo que se es;


¡nadie elige padecer

para hacerse fuerte!


¡no soy fuerte!


aún martillan mi cabeza

momentos que desearía no haber "sobrellevado",


recuerdos de lugares en los que hubiera deseado

no estar ni por un momento,


personas que intentaron

aniquilar mi autoestima,


en uno y mil modos;


soy esto


¡y no me arrepiento!


salvo de haber consentido,

por ingenuidad, por inexperiencia,


ciertas demandas;


pero nunca, ¡nunca!


de la persona en que, pese a todo,


me convertí.


¡Le guste o no

a quien sea!






lunes, junio 30, 2025

El que espera...

 Esperando,


 siempre esperando,


 se estudia, se trabaja,

 se limpia, se escribe,

 se pinta, se compone música,


¡se ama!


 siempre, siempre 

 esperando


 y aunque se logre

 lo que se creyó soñar

 y tal vez, fue un falso sueño


que se coló en medio de un supuesto

sueño "verdadero",


-aunque lo hayamos tomado

como cumplible-,


 en ocasiones,

 solo se trató de una ilusión,


 ganas postergadas de hace demasiado tiempo

 que se proyectaron, inconscientemente,


a fin de que ¿insistiéramos?


la espera, amigos,

nunca parece acabar;


¿siempre habrá algo o mucho

que esperar?;


un amor, una noticia,

algún dinero, una visita,


un cambio


¿Es todo?


Digo, en cambio,


elecciones renovadas,

replanificación de nuestros empeños,


un empujón

fuera del ámbito onírico


hacia lo que siempre quisimos,

hacia lo que siempre supusimos que queríamos;


¿qué perderíamos

con intentarlo?


salir 


siquiera por un rato,


de la opresión

de una espera interminable;


-la muerte

nunca va a esperarnos-.


Mientras estemos por acá,


sería bueno hacerlo todo

por no esperar tanto


y apuntar al objetivo,


¡tomar esas decisiones olvidadas!


buscar alternativas:

gente nueva, ámbitos distintos,

aficiones diferentes,


¡un nuevo camino!


"el que espera

desespera",


alguien dijo

y muchos repitieron.


Repiten.


domingo, junio 29, 2025

Decepciones inocentes

 Cuadras


 que transité

 durante años;


 árboles, casas

 que hoy no están;


 árboles, casas

 recientes, no tanto;


 siempre es un placer

 y me produce esa misma sensación

 de melancolía.


 ¡Si habré corrido

 por esas veredas


 cuando me perseguían,

 en Carnaval,


 con las "poderosas"

 bombas de agua!


 ¡si habremos

 conversado


 sobre los chicos,

 cuál nos gustaba,

 cuál no!


 siempre atentas,

con una amiga


que no veía

hace años


y volví a verla

hace poco,


¡tan cambiada!


pero con la misma sonrisa,

la misma picardía;


a mí me gustaba "el rosarino",

a ella uno de los primos,


¡los mellizos de enfrente!


¡y mi cumpleaños de 15!


el vestido, el peinado,

el lunch que mis padres encargaron


a una "confitería" (así se llamaban entonces)

que hoy no existe;


¡el baile!


mi amiga, otra amiga,

mi prima,  mi primo,

el primo de mi primo,


¡Y los que nos gustaban!


¡adivinen quiénes  

no nos invitaron a bailar!


¡adivinaron!


Decepciones juveniles

inocentes, únicas;


¡qué distinto

se vivía todo!


¡la familia!


a pesar de ser un fin de año,


¡logramos reunirla!


¡cuántos ya no están,

al menos, por estos lados!


sí en los recuerdos,


en este y en tantos otros recuerdos,


¡sus risas, sus bromas,

sus frases más comunes!


nos divertíamos, 

¡de verdad!


mi primo

hoy un hombre grande,


bailando conmigo

rock:


(él me enseñó

y por él llegué a amar

y sigo amando ese ritmo)


¡los discos de los Beatles!


mi tío me los había prestado

y no sé quién se los quedó(...)


en fin...hubo de todo;


mi mamá

invitando a otros chicos

que no eran muy amigos


para integrar


el grupo del baile,

¡éramos pocos

los "danzantes"!


¡Tan lindo, con invitados sorpresa y todo!


mis pies descalzos,

seguían el ritmo de "Money can´t by me love",(Los Beatles);


feliz como nunca

-y como siempre-.


Los regalos

me esperaban sobre la cama.


Una noche que no olvidaré.


(aunque el "rosarino"

apenas me saludó).


Volví a verlo

desde mi casa, unos días después


y eso fue todo.


Hoy es gordo, pelado

y con varios hijos, jaaaaaaa.


Pensar que de pronto,

se coló en mi memoria


esta bella, -aunque antigua-,


mas inolvidable

y hasta romántica(?)


vivencia.


miércoles, junio 25, 2025

Insustituibles

 Buscar


 la palabra precisa;


 hay cosas, hay personas


 para las que no se hallan palabras;


 ellos formaron parte de situaciones especiales,

 momentos felices, -aunque parezcan pequeños-;


 seres que alguna vez


 ¡estuvieron!


 cuando más solos

 o abandonados nos sentíamos;


 ¿cómo poder reducir

ese extrañar, esos recuerdos

que regresan


ante cualquier indicio,

cierto acto, una fotografía,

un lugar, una frase?


sería limitarlos,


subestimar esa mano, ese abrazo incondicional

que alguna vez, nos ofrecieron,


aun sin que siquiera mencionáramos

nuestras penas, dificultades, temores...


¡Nunca, nunca los olvidaremos!


Ellos forman parte del camino

que elegimos y del que no elegimos


-o no estamos tan seguros-;


ellos acompañaron


y acompañan todavía;


alguien, algunos


quizás, estén leyéndome


ahora mismo,


o lo hicieron,


o lo harán.


Si algo de esto sucediera,


les envío mi absoluto agradecimiento,


no solo por haber sido refugio

en momentos duros,


sino por su amor.



lunes, junio 23, 2025

Un calor que ya no alcanza

 No basta,


 no, no basta ya


 cuando a través de esas pequeñas palabras

 me arrojás o intentás arrojarme


 -aun a la distancia-,


 un calor que ya no alcanza,

 vocablos que remiten a aquellos, antiquísimos,


 casi olvidados


 -o no olvidados

 pero que se desea olvidar-;


 no, no bastan esas migajas,


 no me llega nada -o casi nada-

 de aquellos abrazos,


 de aquella 

 que en ese momento


 era una contención


 ¡no, mucho más!,


 fruto de un amor

 que estaba en su plenitud,


 que colmaba

 toda carencia,


 todo deseo,


 toda necesidad

 de afecto, de empatía;


 sé que me amaste


 ¡a morir!


 como también

 te amé...demasiado;


 hoy


 apenas me dan ganas

 de recoger las cenizas 

 que pudieron haber quedado


 de aquel incendio


 que acontecía

 en cada encuentro.


 No es que no quede nada

 pero falta, no es suficiente...


De todos modos,

entiendo que es todo lo que podés darme


-dadas las circunstancias-.


¿Acaso, no me sucede algo similar?


Me importó mucho, muchísimo

aquel vínculo


al que creí

interminable;


duele, a veces,

reconocer ese error de concepto;


hoy sé muy bien

que nada es interminable


ni nuestra vida,


ni nosotros,


ni todo lo demás.


 

 

Cristina Del Gaudio

Seguidores