jueves, julio 18, 2019

Hay días en que vuelve

Vuelve,

hay días en que vuelve

¡maldita, horrible,
sensación
de abandono!

¡terroríficos regresos
que son pasado, que son recuerdos,
que ya no son, no más

y sin embargo...!

hay días
en que se vuelve

a lo que se creyó,
a lo que según la mente
nos aseguró

estaba superado.

Pensar que estábamos convencidos
de haber escapado del pozo más oscuro,
más y más profundo,
año tras año,

durante tantísimo tiempo.

Pero no.

En ocasiones, nos acercamos
demasiado
a ese abismo, fatídico,

explota, de pronto, una avalancha
de alarmantes ideas:

el haber vuelto a caer,
la certeza de que será inexorable,
de que nunca regresaremos.

¡De que jamás
podremos escapar
a tan tenebrosas profundidades!

sin embargo,
aquí estamos;

la mente engaña,
así, como nos asegura el olvido,
el haber superado cualquier trance,

todas las penas,
todo lo que tanto nos pesaba
en el cuerpo, en el alma,

por otra parte,

un día,
por el motivo que sea,

o sin motivos,

nos arroja, de nuevo
a todo aquello,

nos convence
de que nada hicimos,
nada cambió,

por el contrario.

Ahí, frente a nosotros,
el enemigo,
-quien alguna vez,
fue todo lo contrario-

nos enfrenta,

¡y sus armas son más poderosas
que las nuestras!

es en ese momento
en que por alguna razón
alguien, algo, el universo

nos pone a prueba.

¿Y si esta vez
no lo conseguimos?

¿Si retorna la pesadumbre,
el llanto interminablemente interminable,
la opresión, insostenible, en medio del pecho,

la aniquilación de toda esperanza,
la extinción del ánimo, de las fuerzas,

la más absoluta imposibilidad
de recuperación?

todo está en nuestra cabeza.

no habrá nadie
que nos pueda liberar

de estos -planeados o no-,
"reencuentros"
con las más tristes vivencias.

No habrá nada,

salvo nuestra fe,
nuestra auto-confianza,

empeñarse, de lleno,
en el retorno

a los momentos
en que pudimos,
en que lo conseguimos,

en que confiamos, de verdad,
en que nada nos debilitaría,

nada, nadie, ningún recuerdo.

Tal vez,
deberíamos
reconsiderar
esas ideas

que solo -y antes que nadie-,
nosotros

insistimos en ubicar, re-ubicar
en nuestro, a veces, falaz

imaginario.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Cristina Del Gaudio

Seguidores